Almacenamiento de alto rendimiento para equipos de sobremesa y portátiles
Kingston KC3000 PCIe 4.0 NVMe M.2 SSD ofrece un nuevo nivel de rendimiento al utilizar el más avanzado controlador NVMe Gen 4x4 y NAND TLC 3D. Actualice el almacenamiento y mejore la fiabilidad de su sistema para procesar eficazmente las exigentes cargas de trabajo y experimentar un mejor rendimiento con aplicaciones de software, como digitalización 3D y creación de contenidos 4K+. Con formidables velocidades de hasta 7.000 MB/s1 en lectura/escritura, garantiza la mejora de los flujos de trabajo en equipos de sobremesa y portátiles de alto rendimiento, lo cual lo hace ideal para superusuarios que requieren las más elevadas velocidades del mercado.
Su compacto diseño M.2 2280 es perfectamente compatible con las placas base y permite una mayor flexibilidad. Así, los superusuarios sabrán apreciar su capacidad de respuesta y la agilización de los tiempos de carga
Tecnología NVMe PCIe 4.0
Controle perfectamente aplicaciones de uso intensivo de datos con velocidades de hasta 7.000/7.000 MB/s en lectura/escritura.
Almacene más
Mejore y administre el almacenamiento con capacidades de hasta 4096 GB
Mayor flexibilidad
Su compacto diseño M.2 es perfectamente compatible con sistemas de pequeño factor de forma (SFF) y ordenadores de sobremesa y portátiles.
Disipador térmico de aluminio y grafeno de bajo perfil
La excepcional disipación térmica impide que la unidad se recaliente y ofrezca su máximo rendimiento.
NVMe PCIe 4.0 M.2
7.000 MB/s en lectura, 7.000 MB/s en escritura
Incluye software de clonación Acronis
Doble cara
Especificaciones
Factor de forma M.2 2280
Interfaz PCIe 4.0 x4 NVMe
Capacidades 2048 GB
Controlador Phison E18
NANDT LC 3D
Caché DRAM Sí
Lectura/escritura secuencial
2048 GB – 7.000/7.000 MB/s
Lectura/escritura aleatoria 4K
2048 GB – hasta 1.000.000/1.000.000 IOPS
Total Bytes Written (TBW)
2048 GB – 1,6 PBW
Consumo eléctrico
2048 GB – 50 m W en reposo / 0,36 W promedio / 2,8 W (máx) en lectura / 9,9 W (máx) en escritura
Manejo cuidadoso: Evita golpes y caídas que puedan dañar los componentes internos del SSD.
Evitar la humedad: Mantén el SSD alejado de ambientes húmedos para prevenir la corrosión y el daño en los circuitos.
Conexión segura: Asegúrate de conectar y desconectar el SSD correctamente para evitar dañar los conectores.
Protección contra estática: Utiliza una pulsera antiestática o toca una superficie metálica no pintada antes de manipular el SSD para evitar daños por descarga electrostática.
Temperatura adecuada: Operar el SSD dentro del rango de temperatura especificado por el fabricante para evitar el sobrecalentamiento.
Almacenamiento adecuado: Almacena el SSD en un lugar seco, fresco y libre de polvo cuando no esté en uso.
Firmware actualizado: Mantén el firmware del SSD actualizado para garantizar el mejor rendimiento y seguridad.
Copia de seguridad regular: Realiza copias de seguridad periódicas de los datos almacenados en el SSD para evitar la pérdida de información importante en caso de fallo del dispositivo.